El Calasanz ganó un partido que se le puso de cara muy pronto con los goles de Saúl y Pedro. El San Gabriel estuvo en inferioridad numérica la mayor parte del encuentro. Con esta victoria el Calasanz se sitúa en los puestos altos de la clasificación.
Nada es para siempre. Después de tres partidos en los que el Calasanz desplegó un juego perfecto el encuentro del pasado sábado no fue ni mucho menos parecido a los de semanas anteriores. El partido se preveía brusco, poco vistoso, aburrido y así fue. El encuentro era vital para los dos conjuntos ya que si ganaban se situaban en zonas altas de la clasificación. Los hombres de David no supieron aprovechar una superioridad numérica en la mayor parte del partido. En el encuentro del otro día las dos partes fueron completamente distintas. La primera empezó con un dominio claro del Calasanz, gracias a la superioridad numérica de estos. Cabe destacar, que los hombres de David dominaban territorialmente la situación pero en cuanto a lo que ocasiones se refiere, estas fueron nulas. El Calasanz veía que se le estaba complicando el partido, de dicha situación se dieron cuenta los jugadores y estos empezaron a meter la directa. En dos contras muy bien elaboradas por todo el equipo Saúl y Pedro establecieron el 2-0 con el que se llegó al periodo de descanso. Pero, en la segunda parte todo cambió. Parecía como si la charla técnica del descanso hubiese provocado en los jugadores un efecto negativo en vez de positivo. El resultado peligraba, por lo que David decidió apuntalar la parte de atrás incluyendo un defensa más a la zaga. El tiempo pasaba y pasaba y el San Gabriel acechaba la portería defendida por Alin. Crónica completa en el próximo número de EL PENALTI.