GLORIOSO ENTRENADOR: El Calasanz tiene un repertorio infinito. Lo mismo te gana 7-0 jugando como los ángeles, o te gana 3-0, presionando y asfixiando al rival. Las dos versiones del equipo, son esenciales para conseguir el objetivo de la liga. Hay partidos y equipos para dar y tomar, estilos y criterios antagónicos, aptitudes y tácticas distintas, pero el espíritu ganador del Calasanz, se mantiene por los siglos de los siglos, y de que forma. Poco a poco se va notando la mano del mister en el equipo. Las líneas se adelantan, los defensas suben hasta la medular, los centrocampistas mueven la máquina y los delanteros se encargan del trabajo de pedrería metiendo goles. Con estas reglas, muy mal se tiene que dar el partido, para no conseguir la victoria. Anoche, el equipo de David llevó la teoría a la práctica, y el resultado fue maravilloso. 3-0 y feliz Navidad.
FÍSICO VS TÉCNICA: El partido como ya comentamos en la previa, era muy mediático. Si los azulones conseguían la victoria, las navidades serían felices. Si por el contrario se perdía, las fiestas iban a ser tensas y desmotivadotas. Por suerte para la entidad de Santiago 29, se eligió la primera opción, aunque tocó sufrir más de la cuenta. El rival, Deportivo Juventud, se plantó en el polideportivo el Juncal como último, y salió del estadio colista también, pero con una versión más renovada y mejorada. Si las ligas se ganasen por intensidad y garra, el Deportivo sería el club más laureado de España. Pero claro, en el fútbol no todo es físico, la técnica es el 80% del balompié. Al unificar en un mismo tapete, a dos equipos tan distintos, el resultado, tarde o temprano se decantará por el estilo técnico, lujoso, maravilloso, es decir, el Calasanz.
EQUILIBRIO: El guión del partido fue muy simple, el Deportivo mordía, los pupilos de David mataban. El encuentro se encarriló pronto para los locales, con un gol de Tomás desde la frontal del área. Lo más difícil que era abrir la lata, ya estaba hecho. A partir de aquí, se padeció en cantidades industriales. Como es habitual, tras el gol, a la cuadrilla azul le entró la caraja y se durmió los laureles. Si a un equipo físico, como el Deportivo, le dejas espacios, te ejecuta a la contra. Más de una vez resopló el banquillo de David con las acometidas visitantes. Lo que a priori iba a ser un encuentro placido y tranquilo, se convirtió en un espectáculo no apto para cardiacos. Todo el juego se maduraba en el centro del campo, las bandas no existían, y los defensas estaban de vacaciones. Monopolio total de la medular. Con un ritmo frenético y con varios ``uyy`` de la grada, se llegó al periodo de descanso. No sirvió para mucho, sólo para coger frío, porque el equipo en la segunda mitad salió a verlas venir. Los ataques visitantes se iban incrementando, Alyn surgía de la hierba para detener los misiles deportivistas, y lo peor de todo, el banquillo del Calasanz se petrificaba ante la pasividad rotativa del jefe.
ESTOCADA FINAL: Los colegiales jugaban con fuego, y el banquillo no lo veía. Pero, el mejor remedio para apaciguar los ánimos, se llama Pedro. El 8, se inventó un gol de los suyos, estratosférico, imposible para cualquier mortal. Pelota que roba en el núcleo del sembrado, se va de uno, se va de dos, se va de tres, y para colmo, se marcha también del portero, para dejar sentenciado el partido. A raíz del gol, el Deportivo se vino arriba como era lógico. Que un equipo presione más de la cuenta, tras haber recibido dos goles, es condicionante. Si subes, dejas espacios. Esta teoría filosófica, la aplicó el Calasanz a sus conocimientos, y a falta de cinco minutos para la conclusión de la contienda, Alfonso marcó y estableció el inamovible 3-0.
VACACIONES: Con un buen sabor de boca, y lo mejor de todo, con un magnífico puesto en la clasificación, se marcha el Calasanz de vacaciones hasta Enero. Esperemos, que el nuevo año, traiga a las oficinas azulonas, goles, juego y títulos, porque como saben, esta temporada ha empezado con lo justo y necesario.