Efectivo y letal. Éstos son los rasgos que definen al Calasanz de hoy en día. Atrás, quedaron los partidos, en los cuales, el equipo azulón dominaba y dominaba, pero no conseguía la victoria, esto ya no pasa. Quizás hayan sido los fichajes de esta temporada, la mentalidad, o simplemente otro esquema futbolístico. Lo que si es cierto, y no se puede negar, es la madurez que han adquirido los pupilos de David, en un breve periodo de tiempo. Los zagueros, se muestran más seguros ante los ataques y contras rivales, los organizadores y arquitectos del centro del campo, se unen y fusionan, para crear una auténtica simbiosis de pases y jugadas elaboradas. En último lugar, después de la cadena grupal, aparecen los delanteros. Una posición criticada y alabada en numerosas ocasiones. Este curso, los arietes se dejan caer a posiciones centrales, para buscar la pelota, y jugarla de espaldas. Con un esquema y un dibujo, parecido o igual a éste, se consigue el éxito seguro. Hoy el Calasanz, ha cambiado los productos, los materiales, y la formula futbolera, con un único objetivo; conseguir la victoria, sí o sí. El mensaje era claro, los azulones tenían que derrotar al Besolla FC, si querían mantenerse con opciones para ganar la liga. Aunque parezca pronto para sacar conclusiones de cara al final de campeonato, es vital y transcendente, ir sumando poco a poco, puntos en el casillero de las estadísticas. El objetivo de obtener calificaciones y goles, era razón suficiente, para que el equipo saliese desde el pitido inicial a por el partido. La presión hizo efecto, y a los cinco minutos de juego, Alfonso ya había inaugurado el marcador, con un tiro raso y fuerte de falta. El gol tan tempranero, ocasionó la impotencia del Besolla FC, y aumentó la calidad del Calasanz. Pedro y el goleador Alfonso, se volvieron a compenetrar en la medular, haciendo carburar la máquina azulona. Con toda la artillería que había introducido David en el siete inicial, la goleada no tardaría en llegar. En el tiempo de descanso, el Calasanz ya ganaba por 3-1, con goles de Saúl y Pedro.
Segunda mitad, para sentenciar:En los quince minutos protocolarios que ofrece el árbitro para reponerse, el mister tuvo tiempo, de cuadrar y arreglar, algunos aspectos y desigualdades de los primeros veinte minutos. Con la lección bien aprendida y las pilas cargadas, salieron los jugadores de Santiago 29, a intentar demostrar, porque son los actuales campeones de liga. La segunda mitad se encauzó por los mismos derroteros que la primera. El Calasanz jugaba, el Besolla aguantaba. Cabe destacar el fondo de banquillo de los colegiales. David puede estar orgulloso del plantel con el que cuenta, porque aunque mueva ficha, la jugada le sigue saliendo redonda. Con unas alternativas tan variadas, la alineación puede permutar en cada partido, no hay un equipo base. Después del paréntesis, y volviendo a la segunda parte, merecen una mención especial dos jugadores; Javier y Andrés. El primero dejó impresionado al público que se dio cita en El Ensanche, con un gol desde el centro del campo. Esta obra de arte significó el 4-1. Con el encuentro prácticamente cerrado, el Calasanz tuvo un atisbo de despiste, que le costó un gol, pero por suerte para los azulones, no pasó a mayores. A pocos minutos del final de la contienda, Andrés, en un remate a bocajarro dentro del área pequeña, cerró y liquidó el encuentro, con una manita. Segunda victoria del Calasanz esta temporada, que le permite escalar posiciones en la clasificación, para conseguir el objetivo principal; la liga.
Ánimo:Al final, 5-2 y la sensación de haber cuajado un gran partido. Un partido, que desde aquí dedicamos a Javier Liz, lesionado de gravedad en la rodilla. Esperemos que los ánimos del equipo, la fuerza de voluntad y el destino, se fusionen para acelerar la recuperación del defensa.
Segunda mitad, para sentenciar:En los quince minutos protocolarios que ofrece el árbitro para reponerse, el mister tuvo tiempo, de cuadrar y arreglar, algunos aspectos y desigualdades de los primeros veinte minutos. Con la lección bien aprendida y las pilas cargadas, salieron los jugadores de Santiago 29, a intentar demostrar, porque son los actuales campeones de liga. La segunda mitad se encauzó por los mismos derroteros que la primera. El Calasanz jugaba, el Besolla aguantaba. Cabe destacar el fondo de banquillo de los colegiales. David puede estar orgulloso del plantel con el que cuenta, porque aunque mueva ficha, la jugada le sigue saliendo redonda. Con unas alternativas tan variadas, la alineación puede permutar en cada partido, no hay un equipo base. Después del paréntesis, y volviendo a la segunda parte, merecen una mención especial dos jugadores; Javier y Andrés. El primero dejó impresionado al público que se dio cita en El Ensanche, con un gol desde el centro del campo. Esta obra de arte significó el 4-1. Con el encuentro prácticamente cerrado, el Calasanz tuvo un atisbo de despiste, que le costó un gol, pero por suerte para los azulones, no pasó a mayores. A pocos minutos del final de la contienda, Andrés, en un remate a bocajarro dentro del área pequeña, cerró y liquidó el encuentro, con una manita. Segunda victoria del Calasanz esta temporada, que le permite escalar posiciones en la clasificación, para conseguir el objetivo principal; la liga.
Ánimo:Al final, 5-2 y la sensación de haber cuajado un gran partido. Un partido, que desde aquí dedicamos a Javier Liz, lesionado de gravedad en la rodilla. Esperemos que los ánimos del equipo, la fuerza de voluntad y el destino, se fusionen para acelerar la recuperación del defensa.
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