Hacer un programa de radio, es una tarea difícil de conseguir, pero magnífica de elaborar. Desde noviembre del pasado año, tuve en mente realizar un programa radiofónico desde el salón de actos del Colegio Calasanz. El colegio que desde los cuatro años, me ve crecer. A finales del mes de enero me puse en contacto con la Directora del Centro, para proponerla la idea que llevaba sopesando tanto tiempo. Su respuesta fue positiva, dando luz verde al proyecto. El reto era importante. Con mis 16 años, me apasiona la radio, pero no tengo bagaje en este mundo. Esta sensación temerosa desapareció en pocos días, y a principios de febrero ya tenía elaborado el guión del programa. Hay que decir, que la fiesta de Madre Paula Montal era el 24. La estructura del programa sería la siguiente: entrevista al entrenador de fútbol, tertulia y entrevista a un periodista. Ésta era mi ilusión. Los dos primeros puntos estaban claros y confirmados. El entrenador y los jugadores de fútbol del colegio, siempre están abiertos a prestar su ayuda. Lo que no estaba claro, era el periodista que iba a traer y cómo me iba a poner en contacto con él. Después de mucho pensar, creo que doy con la opción correcta, Antonio Romero. Un periodista al que sigo desde sus inicios a pie de campo con Manolo Lama. Era una oportunidad inmejorable de conocer al redactor jefe de deportes de la Cadena Ser. Llamo a Gran Vía 32, para ver si me pueden poner en contacto con Antonio. Mi sorpresa fue mayúscula, esa misma tarde había cerrado su intervención en el programa. No podía creer que hubiese sido capaz de cerrar una entrevista, con uno de los mejores periodistas de España. Los nervios se los pueden imaginar. No quería decir nada ni tirar las campanas al vuelo, porque con la agenda tan apretada que tienen los periodistas, era consciente de que en cualquier momento, podría surgir algún imprevisto y no venir. Las semanas se iban consumiendo entre llamadas a la SER. Por fin, la tarde antes del gran día, llamé a Antonio por última vez, quedando confirmada su asistencia. Resoplé de alegría, cuando me dijo: “Saúl, mañana estoy allí”. Era un sueño cumplido, creía que los grandes periodistas eran personas de otro mundo. Me equivoqué, en Antonio encontré una lección de naturalidad y cercanía. Un ejemplo para todos. Ni en el mejor de los sueños, había imaginado una historia igual. Quedaban horas para el programa y todo estaba a punto.
David volvió a pasar por los micrófonos de "La Jugada". /María Mateo
Jueves 24 de febrero. Once de la mañana. Salón de actos del Colegio Calasanz. Todo está preparado para que comience el programa especial de radio de “La Jugada”. Un espacio radiofónico, ideado para contar todas las novedades que acontecen en el deporte escolar, y en concreto en el equipo Calasanz. Una ligera indicación con los dedos, proveniente de la parte técnica, hace comenzar el espectáculo. A partir de ahora y hasta las doce de la mañana, vamos a vivir una hora de radio, que se antoja apasionante. Después de entrevistar al entrenador del equipo de fútbol, David Vivas, llega la hora de dar el paso a la estrella del día, Antonio Romero. El redactor jefe de deportes de la Cadena SER, se sube a las tablas del escenario escolar, entre más de una veintena de focos y flashes. La expectación es máxima en el colegio. Los profesores y alumnos que se han dado cita en la sala, contemplan con alegría y con ciertas dosis de emoción, el transcurso del programa. Antonio disfruta, dejando al descubierto, la buena persona que es. Se le ve asombrado por la situación, la gente del colegio le ha recibido con los brazos abierto, y eso se nota. Nos cuenta como empezó en el mundo del periodismo, dejando una frase curiosa: “todos los periodistas somos deportistas frustrados”. Tras conocer sus orígenes profesionales, llega la hora de preguntar sobre el tema del momento, la guerra de los transistores, coloquialmente denominada, lucha entre la Cadena SER y la Cadena COPE. Me sorprende su naturalidad al hablar sobre este asunto tan peliagudo para algunos, y tan natural para otros. Antes de terminar la entrevista, le pregunto sobre Manolo Lama. No duda la respuesta, y dice rotundamente: “Manolo es el mejor periodista de España”. Nos quedan cinco minutos, me voy a publicidad. Después de escuchar con atención a los anunciantes, abro el turno de preguntas en el salón de actos. El ambiente se caldea y pronto se ha convertido en una tertulia entre el público y Antonio Romero. Miro el reloj y me doy cuenta que me queda un minuto de programa. El ambiente está muy distendido, pero el tiempo manda. Despido a Antonio con un fuerte aplauso y agradezco al público su asistencia. La sensación es muy positiva. Acompaño al periodista hasta la salida, no sin antes agradecerle su presencia en un día tan especial. Son las doce de la mañana, todo ha terminado. Los micrófonos, la técnica y las luces ya se han apagado. A partir de ahora, toca encender la parte emocional y memorística, para recordar sesenta minutos grandiosos, de radio, emoción y alegría. Gracias por elegir las ondas y hasta la próxima.
http://www.youtube.com/watch?v=TUQvFM28mHw (Resumen del programa especial de "La Jugada" desde el salón de actos del Colegio Calasanz)
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