Desde la génesis del Planeta Tierra han existido personas encargadas de estudiar las reacciones físicas, los elementos de la tabla periódica y la formulación de los diferentes elementos químicos. A este tipo de personas se les conoce como científicos. Parece una quimera, pero es posible hablar a la vez y en el mismo texto de los dos pilares del conocimiento, las ciencias y las letras. Empezaremos por las ciencias. Existe una ley física que advierte que toda acción conlleva una reacción, buena o mala, de mayor o menor magnitud, podemos estar de acuerdo o no, pero al fin y al cabo una reacción. En el mundo del periodismo ocurre lo mismo. Una noticia por mala que sea, siempre está expuesta a crítica y genera cierta controversia. El ejemplo más claro es el de Marta Domínguez. No vamos a entrar en el debate que se está lidiando estos días en los telediarios, de que si Marta se dopó o no. Para gustos colores.
Cuando salen a la luz los primeros comentarios del presunto dopaje de Marta, los periódicos se ponen en alerta y empiezan a publicar ciertas especulaciones sobre la trama. Semanas más tarde, lo que al principio había sido una simple presunción, era una noticia. Enseguida las portadas de todos los tabloides nacionales se centraron en la atleta publicando declaraciones muy hirientes para ella y su familia. Esto es la acción.
Meses después, el auto del juez ha declarado a Marta Domínguez inocente de haber consumido cualquier tipo de anabolizante y estupefaciente. Olé. Llegados a este punto, empieza a surgir la reacción. Los medios de comunicación empiezan a recular y no saben cómo solucionar la papeleta para resolver el problema que ha ido creciendo con el paso del tiempo. Las críticas desmesuradas del principio carecían de argumentos convincentes para demostrar que la palentina se dopó. Es fácil tirar la piedra y esconder la mano. Cabe destacar la actitud que adoptó el diario deportivo Marca. Fue el medio que más se metió con Marta dedicándole editoriales y columnas todos los días. Cuando se ha demostrado que es inocente, no han tenido ningún reparo en subsanar su error y reconocer que se han equivocado. Para ello, modificaron la cabecera del periódico sustituyendo
Como dice Iñaki Gabilondo en su libro El fin de una época, el deber del periodista consiste en estudiar las alternativas. El diario Marca se dio cuenta de su fallo y buscó una alternativa preciosa. Esto demuestra dos cosas: que todavía existen medios de comunicación que conservan la ética periodística y que toda acción conlleva una reacción.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/operacion-galgo-detalle/960558/ Operación Galgo




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